Desde Transalbert te contamos que los neumáticos runflat han ganado popularidad en los últimos años. Se caracterizan por su capacidad para seguir funcionando, incluso después de haberse pinchado. Este tipo de neumático está diseñado, de forma específica, para ofrecer mayor seguridad y comodidad al conductor. Además, también permite que el coche continúe circulando, por una distancia limitada, sin necesidad de cambiar la rueda inmediatamente. Pero, ¿Qué puedes hacer si se pincha un neumático runflat? ¡Te lo contamos!
¿Qué es un neumático runflat?
Al neumático runflat también se le conoce como neumático de rodaje plano. Estos neumáticos han sido creados y diseñados, específicamente, para soportar el peso del vehículo, incluso después de perder presión de aire en caso de pincharse. A diferencia de los neumáticos convencionales, los runflat tienen refuerzos en los laterales. Estos refuerzos permiten al neumático conservar su estructura, lo que hace que el conductor pueda seguir desplazándose a baja velocidad y por una distancia limitada.
Cuidado, que un neumático runflat se pinche no significa que no haya que cambiarlo. Debes acudir a tu taller cuanto antes para hacer la sustitución. Eso sí, este tipo de neumáticos eliminan la necesidad inmediata de tener que aparcar para cambiar la rueda. Esto es de gran utilidad en situaciones peligrosas o en carreteras con poco espacio para maniobrar.

¿Qué hacer si se pincha un neumático runflat?
Para garantizar tu seguridad y la de los demás conductores, es necesario seguir algunos pasos, en caso de que el neumático runflat de tu coche se pinche.
Mantén la calma y reduce la velocidad
Lo primero es mantener la calma si notas que alguno de los neumáticos del coche pierde aire. Estos neumáticos están diseñados para que no tengas que frenar de golpe y hacer el cambio de inmediato. Eso sí, es importante reducir la velocidad a unos 80 km/h o menos, pues circular a más velocidad puede dañar el neumático y afectar la estabilidad del vehículo.
Consulta el manual del coche
El manual del coche te proporciona toda la información necesaria sobre el comportamiento de los neumáticos instalados en tu vehículo. En este documento se indican detalles importantes como la distancia que puedes recorrer con un neumático pinchado, así como la velocidad máxima recomendada. Por lo general, los neumáticos runflat permiten conducir entre 80 y 100 kilómetros.
Las advertencias en el tablero
La mayoría de los vehículos equipados con neumáticos de esta clase cuentan con sistemas de monitoreo de presión de los neumáticos (TPMS). Cuando uno de los neumáticos pierde presión, el sistema te alertará con una luz en el tablero. No pases por alto esta advertencia, pues se trata de una señal clara de que uno de los neumáticos se ha averiado. Incluso, si tu vehículo parece funcionar de forma normal y correcta, actúa con precaución.
Evita maniobras bruscas
Cuando conduces con un neumático runflat averiado, es muy importante evitar giros bruscos o maniobras rápidas. Y es que, aunque el neumático mantiene su forma, su capacidad de respuesta no es la misma que cuando está completamente inflado. Nuestro consejo es que conduzcas de forma suave y controlada, evitando acelerar de forma repentina o cambiar de carril de forma abrupta.
¡Acércate a tu taller!
Aunque puedes continuar circulando con el neumático runflat pinchado, es imprescindible llevar el coche al taller cuanto antes. No es para nada recomendable conducir con el neumático dañado más allá de la distancia que el fabricante indica, pues podría comprometer la seguridad del vehículo y los pasajeros. En el taller, se evaluará si el neumático admite reparaciones o si es necesario sustituirlo.
Cuando el daño está en la banda de rodadura, es posible reparar el neumático. Sin embargo, la gran mayoría de los fabricantes no recomiendan hacer reparaciones, pues es posible que la estructura interna se haya debilitado. Pero esto es algo que solo puede valorar un experto en el taller.
Ventajas de tener un neumático runflat
¿Es buena idea equipar tu coche con este tipo de neumáticos? Nosotros te contamos que ofrecen una gran cantidad de beneficios. Para empezar, estos neumáticos aportan seguridad adicional, pues permiten seguir conduciendo incluso después de producirse el pinchazo; esto te evita tener que detenerte al momento, algo que puede resultar peligroso en algunas situaciones.
Por otra parte, este tipo de neumáticos, aun con averías, permiten mantener el control del vehículo, algo que reduce el riesgo de accidentes. Y, por supuesto, no necesitas cambiar el neumático en carretera. Puedes llegar, con total seguridad (y siempre que sigas nuestras recomendaciones), al taller.





